Calibración de pulverizadores es clave para control eficiente de malezas

Centro de Transferencia y Extensión del Palto del INIA La Cruz difunde la metodología.

El Centro de Transferencia y Extensión del Palto difunde el paso a paso de la metodología para efectuar una correcta calibración de pulverizadores hidráulicos de mochila. Se trata de una práctica que debe realizar todo aplicador antes de una aplicación de herbicidas con el propósito de lograr un mejor control de la maleza presente en un huerto.

Los ingenieros agrónomos especialistas en mecanización agrícola, Dr. Jorge Riquelme Sanhueza, investigador de INIA Raihuén y Luis Patricio Abarca Reyes, investigador de INIA Rayentué se encuentran desarrollando un ciclo de capacitaciones para el CTE del Palto con el propósito que el productor considere estas metodologías y las adopte como práctica que agrega valor a su negocio productivo.

Para obtener un buen control de malezas en un huerto de palto, donde se pueda llegar a tener un área libre de la presencia de vegetación en la sobrehilera de una plantación, es necesario considerar una serie de criterios “ex antes”, relacionados con el equipo de pulverización a utilizar.

Consciente de la necesidad de difundir estas prácticas, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias INIA La Cruz, a través del Centro de Transferencia y Extensión del Palto, se encuentra desarrollando un ciclo de capacitaciones dirigido a productores, jefes de campo, administradores, y profesionales del agro, acerca de la “Regulación de pulverizadores de mochila para aplicaciones de herbicidas en paltos”. Su principal objetivo es enseñar sobre el uso de técnicas y prácticas que apunten a regular los equipos pulverizadores, para lograr un mejor control de las malezas presentes en un huerto, entre ellos se considera la mantención de los equipos y conocimiento de elementos importantes como lo suelen ser las boquillas para este tipo de tratamientos.

En esta oportunidad, productores de las Provincias de Talagante y Cachapoal, fueron capacitados por los ingenieros agrónomos especialistas en mecanización agrícola, Dr. Jorge Riquelme Sanhueza, investigador de INIA Raihuén y Luis Patricio Abarca Reyes, investigador de INIA Rayentué. En Talagante, la actividad teórica tuvo lugar en la sede de La Cruz Roja de El Monte y la jornada práctica en el huerto de Dagoberto Urzúa. En Cachapoal, ambas jornadas se efectuaron en el huerto de José Cartagena Sánchez, sector Aguas Claras, comuna de Peumo.

Con una convocatoria cercana a las 60 personas entre ambas actividades, los asistentes participaron activamente de ambas jornadas teórico-prácticas, despertando gran interés a través de numerosas consultas en el tema y de planteamientos de sus propias experiencias en los predios.

Luego de una explicación teórica de conceptos relacionados con la calibración, los investigadores demostraron en forma práctica la metodología, que es muy sencilla, para lograr la óptima puesta en marcha de los equipos. Esto permite que las aplicaciones de agroquímicos se realicen en forma correcta y junto con ello, lograr un ahorro de mano de obra, agua, tiempo de aplicación y, en algunos casos, también en la cantidad de fitosanitarios. Adicionalmente, esta tecnología apunta a ser amigable con el medioambiente al reducir las pérdidas por deriva y escurrimiento al suelo, protegiendo además al trabajador agrícola y al consumidor de los productos alimenticios que aquí se produzcan muchas veces por las excesivas cantidades de fitosanitarios que habitualmente se aplican. “Un agricultor que siga a paso a paso estos principios puede ahorrar hasta un 80% del agua utilizada haciendo una correcta calibración y elección del tipo de boquilla”, aseguró Jorge Riquelme.

En terreno se explicó y analizó en conjunto con los asistentes, las fórmulas que se utilizan para estimar cada uno de los factores presentes en la práctica de calibrar y dejar a punto un equipo pulverizador, en este caso un equipo hidráulico de mochila. “Existe una fórmula siendo la más importante para la calibración, la cual considera la medición del caudal y el ancho de trabajo de la boquilla y la velocidad de avance del operador”, asegura Luis Patricio Abarca.

El tema de las boquillas es uno de los aspectos que más llamó la atención a los participantes, ya que dependiendo de su tipo será el ancho de trabajo capaz de cubrir por cada pasada en la aplicación. “Por ejemplo, no es lo mismo una boquilla abanico plano que una boquilla deflectora. Por ende, dependiendo del tipo es como se estima el ancho de aplicación”, explica el experto.

Los especialistas, Jorge Riquelme y Patricio Abarca aseguran que uno de los principales problemas que se presentan es que para todos los tratamientos y objetivo de aplicación los productores suelen utilizar la misma boquilla, por lo que en la mayoría de los casos ocupan mucho volumen de mezcla por hectárea, lo que deriva en que sean poco eficientes y gran cantidad de lo aplicado se pierda por escurrimiento aumentando los costos y la contaminación al suelo.

Explican que en este tema es difícil dar una receta porque va a depender mucho de lo que se esté aplicando. “Si las cosas fueran una receta habría una sola boquilla, un solo producto, un solo equipo. Nos hemos encontrado en los predios en que normalmente el agricultor utiliza una boquilla de abanico roja, lo que significa emplear aproximadamente alrededor de 500 litros por hectárea. Si utilizaran una boquilla más pequeña, que cubriese el doble de ancho, se podría reducir hasta cuatro veces esa cantidad; y, por ende, el ahorro podría ser hasta del 80% del agua, tiempo de aplicación y desgaste físico de los aplicadores”.

Estas capacitaciones se han realizado en localidades como Petorca donde la escasez hídrica ha sido considerable en el último tiempo y muchas veces el agricultor no sabe que haciendo una correcta calibración está ahorrando agua en gran magnitud. “Nos hemos encontrado, con variaciones que pueden fluctuar de 150 a 600 litros por hectárea. Muchas veces, el productor no sabe cuánto aplicar, pudiendo hacer una mejor aplicación con menos de la mitad del volumen”. La calidad de una aplicación es un tema relevante ya que existe la visión errónea por parte de algunos agricultores de que inconscientemente se preocupan del mojamiento y no del cubrimiento. Esto, explican los extensionistas, tiene plena relación con el número y tamaño de gotas que logran situarse en las malezas. “El cubrimiento de una aplicación está muy relacionado con factores tales como el caudal y tipo de boquilla, la presión de trabajo y la velocidad de avance del operador”.

Dentro de los parámetros a considerar en una calibración de pulverizadores de mochila, uno de los más importantes es la velocidad de avance del operador, repercutiendo fundamentalmente en el cubrimiento y calidad de la aplicación. Es preciso describir, dicen los especialistas, “que la velocidad de avance debe ser lo más uniforme posible durante la jornada de trabajo pues variaciones durante la aplicación ocasionaría diferentes deposiciones de herbicidas en el terreno”. En una calibración, este parámetro prácticamente no es modificable, el aplicador difícilmente varíe su avance para aumentar o disminuir el volumen de aplicación, por la misma razón es que las calibraciones deben realizarse para cada aplicador en particular aunque estén utilizando equipos, presiones y boquillas de iguales características. Para determinar la velocidad de cada aplicador, se debe medir como mínimo 20 metros y determinar el tiempo en segundos que demora en ese trayecto en condición de trabajo, dividiendo la distancia por el tiempo y luego multiplicando por 3,6 se obtiene la velocidad en kilómetros por hora.

Ya queda claro, que un buen programa de control químico no lo es todo para el éxito de una buena aplicación de herbicidas. El secreto para un buen control de malezas en palto es la calibración de los pulverizadores cuya finalidad es mejorar el cubrimiento de la aplicación, dosificar el agua y el producto químico.

El Centro de Transferencia y Extensión del Palto del INIA La Cruz busca con este ciclo de capacitaciones que el productor incorpore estas metodologías y adopte este paquete tecnológico tan necesario. Más aún hoy cuando existe un compromiso país de reducir el uso de plaguicidas lo que se relaciona directamente con el ingreso de Chile a la OCDE y se vincula con el uso de prácticas social y ambientalmente responsables.

Más información con Eliana San Martín, periodista INIA La Cruz, e-mail: esanmartin@inia.cl, fono 33-321780 anexo 2243 o Andrea Torres, ingeniero agrónomo y extensionista CTE del Palto, fono 33-321 2234 e-mail: andreatorres@ctepalto.cl

Categoria: AgricolaInformación TécnicaNacional

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